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miércoles, 15 de octubre de 2014

Demanda contra la Watchtower, un "ungido" y la congeragación de los Testigos de Jehová de New Haven por caso de pederastia reincidente

Parte de las victimas
New Haven.- Cuatro víctimas de supuesto abusos sexuales ocurridos hace varios años en el seno de la congregación religiosa Testigos de Jehová de New Haven, Connecticut, rompieron el silencio que por tanto tiempo cargaron a cuestas, para poder dar  testimonio de las vejámenes a los que fueron expuestos en el pasado, por uno de los líderes de esa organización.

Los abogados, Irvin M. Zalkin, de “The Zalkin Law Firm”, y Thomas McNamara, de “McNamara & Goodman, LLP”, anunciaron esta semana sus planes de someter múltiples demandas civiles en contra de “New Haven  East Spanish Congregation of Jehova’s Witnesses,” en New Haven, Connecticut y en contra de “Watchtower Bible and Track Society of  New York, Inc.”

Las demandas serán a nombre de cuatro víctimas por supuestamente haber sido abusadas sexualmente en su niñez, cuando supuestamente sus familias eran personas activas en la congregación religiosa.

Los demandantes, Ferdinand Almodóvar, Sybelle Almodovar, Bianca Martínez y Evelyn Selimaj, eran menores de edad por debajo de los 18 años durante el tiempo en que ocurrieron los abusos sexuales y su explotación sexual, se alega en los reclamos.  Esos mismos reclamos detallan como las víctimas fueron sexualmente abusadas como niños por un “Sirviente Ministerial”, de nombre Orlando Affanador, quien como  líder de esa iglesia, tenía acceso a estos pequeños para “servicios de campo” y “estudios bíblicos” de la Congregación Este de los Testigos de Jehová,  de New Haven.




De acuerdo a los demandantes, el alegado abusó ocurrió cuando ellos eran bien pequeños, como a los seis años de edad. Los demandantes alegan que el líder religioso forzó a esos niños a tener actos sexuales, cuando él les servía de niñera (baby sitter) en su hogar, luego de haber realizado una “campaña de servicios”. Los abusados –hoy ya adultos-, detallaron múltiples incidentes de abuso sexual que ocurrieron por un período de varios años.


Los demandantes alegan que los demandados nombrados en el caso, “The New Haven East Congregation” y “Watchtower Bible and Track Society of New York, Inc.”, fueron negligentes en sus deberes legales para proteger a los niños menores a su cuidado y que fallaron en su deber de prevenir que el alegado perpetrador molestara sexualmente a los niños. Las quejas también alegan que los demandados debieron de investigar y no darle empleo al perpetrador y que fallaron en conducir una investigación razonable del alegado abuso.

“Un lugar de religión deber ser un lugar de completa seguridad para los niños”, dijo Irwin Zalkin, de la firma de abogados “The Zalkin Low Firm”, uno de los dos criminalistas  involucrados en las demandas. “En este caso, a niños inocentes les fueron arruinadas sus vidas por un líder de la congregación en el cual confiaban y por una organización religiosa que ruidosamente ignora el abuso de los niños que son puestos bajo su cuidado.”

Como resultado del abuso, los querellantes alegan que los demandantes han sufrido y continúan sufriendo serias y debilitantes lesiones emocionales, por lo cual han tenido que acudir a la ayuda de consejería sicológica.

Para anunciar los planes de estas demandas civiles en contra de la congregación Testigos de Jehová, las firmas de los abogados Irvin Zalkin y Thomas McNamara, convocaron a una rueda de prensa en las instalaciones del “Owni Hotel”, de New Haven, para exponer sus quejas. Allí estuvieron presentes Ferdinand Almodóvar Sr.,  su hija Sybelle –una de las víctimas del pedófilo-, lo mismo que Evelyn  Selimaj, quien también fue abusada.

“Desde el momento mismo en que yo me divorcié de mi esposa, quien pertenecía a los Testigos de Jehová, la congregación tomó control de lo que había sido mi hogar, que incluyó la crianza de mis hijos. Ahí fue donde empezó el abuso…,” explicó con voz entrecortada por las emociones el señor Ferdinand Almodóvar Senior., uno de los demandantes y padre de Ferdinand Almodóvar, uno de los pequeños abusados. “Decían que como no era un Testigo de Jehová, no podía tener control de los niños de ese divorcio.”


Ahí en esos momentos es cuando aparece en la escena Orlando Affanador, quien pasó prácticamente a asumir el papel de “protector” de los tres  hijos de Ferdinand Almodóvar Senior, en este caso, un niño y dos niñas. Ahí en esos momentos es cuando aparecen los abusos, de acuerdo a los documentos que presentan estas demandas civiles.

En por lo menos tres ocasiones, Afanador se ofreció para cuidar a los niños, luego de un servicio de campo. Afanador tomó a una de los demandantes de regreso a su casa, en donde él vivía en esos momentos. En esas ocasiones Afanador le pidió que removiera todas sus prendas, y entonces procedió a hacerle sexo oral. Afanador también hizo que su víctima le hiciera sexo oral a él.

Subsecuentemente después del divorcio de los padres, Afanador y su esposa se mudaron a la casa de la madre de los demandantes, para actuar como ‘baby sitter” de su pequeña víctima y sus hermanas.
En el tiempo en que estuvo viviendo con uno de los demandantes, Afanador abuso sexualmente de él, semanalmente.

Después de que Afanador y su esposa se mudaron afuera del hogar de uno de los demandantes a uno de sus apartamentos, Afanador continuó llevando al demandante a servicios de campo, a la vez que le servía de “babby sitter” en su propio apartamento.

Afanador sexualmente abusó de su demandante en su apartamento en aproximadamente 25 ocasiones. Afanador tomó fotos del demandante mientras estos actos se producían en su propio apartamento. “
“Los Ancianos de la congregación sabían que el hombre que estaba en el hogar de Almodóvar, tenía ya un historial de abuso sexual,” dijo uno de los abogados de los demandantes.

Las demandas son parte de una serie de otras acciones de abuso sexual que han sido sometidas  en el último año en contra de los Testigos de Jehová, por el consorcio de abogados “The Zalkin Low Firm.” Esta firma tiene ahora pendientes casos similares en California, Nuevo México, Ohio y Vermont.

“El divorciarse de una persona perteneciente a los Testigos de Jehová, eso para mí fue como un manicomio con corbata, ya que no lo puedo explicar de otra forma.


Allí no había sanidad, allí no había un consenso, allí no había una ley de los hombres que prevaleciera ante la intromisión de ellos. Yo hablé con sus ancianos y hablé con uno  a quien llaman el Ungido, para que por favor se abstuvieran de estar involucrándose con mis niños. Para esos tiempos, me preocupaba la presencia de un hombre que había en mi casa cuidando de mis hijos. A mí me preocupaba sobremanera lo que estaba sucediendo, lo que yo veía, y sin embargo, ellos siempre me bloquearon el acercamiento a mis tres seres queridos. Hoy día quiero  hacer énfasis de la manera como estos cultos afectan los núcleos familiares. Mucha gente se divorcia, muchos padres siguen siendo padres y muchas madres siguen siendo madres, pero en este caso, el que no es Testigo de Jehová, tiene las de perder. !Y YO PERDÍ…!”

Las vidas de Ferdinand Almodóvar Sr., sus dos hijas –Sybelle Almodóvar y Evelyn Selimaj-, y su hijo, también del mismo nombre- Ferdinand-, se convirtieron en verdaderas pesadillas desde el momento aquel  en que el jefe de esta familia y su esposa, decidieron divorciarse por allá por el año de 1987.

Lo que pasó después, son cosas que hacen hervir la sangre,  fustigan el alma, y  propugnan por  una mejor justicia para  estos cuatro miembros de la familia Almodóvar, quienes  en un momento dado decidieron  demandar civilmente a la Congregación Hispana de los Testigos de Jehová del  Este de New Haven, Connecticut, por presuntos abusos sexuales cometidos contra ellos mismos por un ex- líder de esa organización religiosa, que responde al nombre de Orlando Afanador.


“Para ese tiempo de 1987 –cuando  me había separado de la que era mi esposa-, los Testigos de Jehová empezaron a tomar posesión de mi casa, en West Haven, y  la cual parecía más bien un salón del reino, siempre llena de  gente…”, contaba el señor Almodóvar. “Cuando yo me acercaba por allí a recoger mis hijos, ellos estaban siempre prestos a criticarme a mí por ser mundano. Y en medio de eso le decían a los niños que la madre servía a Jehová, mientras que yo le servía a Satanás.”





El mayor de los Almodóvar nos dijo que para esa época sus tres críos estaban muy pequeños. “La más pequeña tenía solo 4 añitos, Ferdinand como 8 y la mayor 10”.







Pasando el tiempo y en medio de la confusión de no poder hacer nada y de ver gente diferente en el seno de lo que antes fuera su hogar, el papá de las dos nenas y su hermanito, empezó a sentirse más molesto, al ver continuamente a un hombre que se paseaba por la casa, sin mayores inhibiciones. Es decir como dice el dicho aquel, “como Pedro por su casa…”

“Yo observaba a uno que siempre estaba en la casa. A este lo veía yo con frecuencia, en pantalones cortos y sin camisa al frente de mi casa. Eso empezó a darme una mala impresión,” declaraba el progenitor de Seybelle, Ferdinand y Evelyn.

Todos esos meses después los pasó Ferdinand Almodóvar Sr., luchando por la custodia temporal de sus hijos, sin saber que era el mismísimo diablo el que se había infiltrado en el inocente mundo de sus seres queridos, cobijado bajo el antifaz de la religión, y fungiendo como protector y “baby –sitter” de las tres inocentes criaturas. Ese era el perpetrador: Orlando Afanador.

Sin conocer verdaderamente a fondo lo que estaba ocurriendo en su antigua morada, Almodóvar buscó la ayuda de las leyes, para tener un acceso continuo y condicionado con sus seres queridos.

“En 1989, cuando la Corte me dio a mi más tiempo para estar con mis hijos celebrando las Navidades -ya que su madre no lo hacía-; de pronto me encontré con que los niños habían desaparecido y que la casa estaba vacía,” señalaba el demandante de los Testigos de Jehová. “Después de pasados casi tres meses sin saber de ellos, me logré enterar que los tenían en la República Dominicana, supuestamente en una asignación misionera…”

Para ese tiempo, el señor Almodóvar trató de hacer extraditar los niños de esa isla caribeña, pero al final de cuentas no pudo hacer nada porque los Estados Unidos no tienen ninguna potestad sobre el territorio dominicano. “Yo solo contaba con una dirección que me dieron en Santo Domingo, y cuando fui allá me encontré con una fortaleza alta y privada, con guardias de seguridad, explicaba. “Allí es que tienen los Testigos de Jehová las unidades centrales. Esa fue la única dirección que le ofrecieron ellos a la Corte, con relación dónde estaban mis niños….”

El padre de los tres demandantes nos contó las muchas experiencias amargas que tuvo que pasar para poder rescatar definitivamente y para siempre a sus tres hijos, quienes ya son adultos. Las creencias  y directrices de esta congregación fueron las batallas que tuvo que enfrentar a través de todos estos años. Sin embargo, hoy día disfruta con la compañía de sus seres queridos, quienes últimamente están tratando de sanar las heridas causadas por los presuntos abusos sexuales, buscando emprender así un mejor mañana bajo el manto protector de la figura paterna.

“Hoy siento que perdí los mejores años que pude haber tenido al lado mis hijos, algo que fue robado por los Testigos de Jehová. La intromisión de ellos cambió todo eso, porque siempre los tenían a su lado, mientras a mí me saboteaban todo tipo de visitas que yo pudiera tener…”, rememoraba con tristeza el mayor de los Almodóvar.

Con las experiencias sufridas, los tres hijos del señor Almodóvar, dejaron atrás sus convicciones religiosas y hoy no creen en nadie. Solo buscan justicia y una compensación monetaria por los daños sufridos a manos de un hombre que hoy aparece registrado como un abusador sexual, por otro caso similar ocurrido en Nebraska, y de quien se dice se encuentra viviendo en algún rincón de esos por los lados de la ciudad de New Haven, Connecticut.

Para terminar, Ferdinand Almodóvar, nos dijo que está plenamente convencido de que sus hijos no volverán jamás a tener nada que ver con los miembros de la organización religiosa –que según ellos-, les hizo tanto daño. “Si se fueran a salvar 144 mil Testigos de Jehová, en este caso se salvarían 143,997, porque mis hijos –si se salvaran-, no quieren estar junto a ningún Testigo de Jehová…”

Fuente:
http://lavozhispanact.com/new-haven/comunida/10844-demandan-a-la-congregacion-testigos-de-jehova-de-new-haven-y-connecticut-por-supuestos-abusos-sexuales

http://lavozhispanact.com/new-haven/comunida/10883-padre-de-presuntas-victimas-de-abuso-sexual-entre-los-testigos-de-jehova-habla-de-sus-tribulaciones

8 comentarios:

  1. Ummm he leído mejores novelas... no me suena muy creíble esta historia, pero quizá si ocurrió tal y como cuentan. De ser así tienen todo el derecho de exigir justicia ya que el abuso de menores es uno de los crímenes mas nefastos que el ser humano pueda cometer. Las autoridades deberían aumentar la severidad de las sentencias a este tipo de sujetos. Entre 30 y 40 años sería lo justo.

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    1. Aumentando la severidad de la sentencia no se logra nada mientras el cuerpo gobernante mantenga su política de no denunciar a estos sujetos.

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    2. No sr yo opine sobre las sentencias que el sistema judicial de muchos países dicta a este tipo de delincuentes. En muchos de los casos es ignominioso la actitud pasiva de las autoridades para con el delito del abuso de menores. Es un hecho que la wt debe endurecer las directrices cuando traten este tipo de delitos, sin embargo aun cuando la Wt no ecxistiera este tipo de delitos seguirían y la autoridad hace poco tirandole a nada para dar castigos ejemplares a los criminales de este delito.

      Atte El Pianista.

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  2. http://www.nhregister.com/general-news/20141001/jehovahs-witnesses-in-new-haven-sued-over-alleged-sexual-abuse

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    1. Traduce el articulo del noticiero, esta en inglés. Pide ayuda al "topo aljavireño" si tu no puedes con eso.

      Firma mazin.

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  3. Hola.

    Algún disidente de los tdJ está haciendo algun movimiento como lo hizo Russell cuando se incorformo con su religión? ...

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  4. estas cosas suceden en todo lugar.las injusticias hay y en la congregacio testigos de jehova no es la exepcion ..y eso se debe a q tienen un reglamento q mejor dicho son leyes...x ej mi madre test de jehova x casi 50 A..ya anciana de 84 A..postrada en silla de ruedas y sufre del corazon ...fue victima del anciano de congregacion local de sincos jauja peru..este anciano le grito de una manera brutal a mi madre y su esposa siendo testigo ocular. mi madre se pudo morir y hasta los policias fueron al lugar advertidos x vecinosos ..vinieron los ancianos de jauja para resolver este asunto..el anciano de congregacion lo nego y cambio todo..y los ancianos basandose en su reglamento no hicieron nada todo quedo impune...es como si al anciano de congregacion lo hubieran felicitado x poner en peligro de muerte a una anciana.y para colmo decirle JHEOVA TE VA A BENDECIR......yo como testigo de jehova no puedo ni criticar esta injusticia..y nunca lo hice..x respeto a jehova u Dios justo..el injusto es el hombre resolviendo miles de casos segun un reglamento q no viene de un ser tan bueno y justo como jehova...si yo hubiera criticado esta injusticia estuviera expulsado y no x jehova sino x el hombre...

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  5. Bah! Todo eso me suena a cuento chino¡ Q madre en sus cabales deja a sus hijos solos con un hombre? Si asi lo hizo ,pues ella debr ser demandada por pura negligencia,,Y en cuanto a que los ancianos se meten en las vidas privadas de las parejas, eso es otro cuento mas,,,,,Seguro los demandantes quieren dinero extra,,,,muy mala la novela,,
    Soy testigo de Jehova y estoy al tanto de que hay malnacidos abusadores que se esconden detras de nuestra organizacion y hasta se bautizan para poder cometer sus asquerosas fechorias,,,,pero esta novelita de mala muerte no tiene credibilidad.

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